Semana
Tiempo, ritmo y primera escucha
La biología responde a la regularidad antes que a la intervención. Esta primera semana ofrece al cuerpo coherencia: ritmo circadiano, higiene del sueño, primera escucha interoceptiva. Es la capa basal sobre la que descansará todo lo demás.
Contenido teórico
Clase en vivo el viernes 7 de agosto sobre ritmo circadiano —la luz como zeitgeber, la curva cortisol-melatonina, qué ocurre cuando estos ritmos se desorganizan—, audio de conexión al cuerpo dedicado a los hábitos como ritual y no como exigencia, y un escrito breve sobre interocepción como puerta de entrada al cuerpo.
Prácticas guiadas
Dos prácticas somáticas y dos prácticas de respiración o movimiento suave, distribuidas a lo largo de la semana para integrarse a la vida cotidiana sin saturar el sistema. Se entregan en audio o video, según corresponda al gesto que se enseña.
Rueda de plantas
Rueda de plantas amables y de sostén basal —pensadas para acompañar el regreso al ritmo y abrir el trabajo con el sistema nervioso—, accesibles en la mayoría de los territorios. La rueda interactiva entrega el perfil completo y para qué son.
Suplementación
Foco semanal en el sostén del sueño y la regulación autónoma. La tabla de suplementación reúne toda la información clara —forma activa, dosis de referencia, criterios de cuándo sí y cuándo no, interacciones a considerar—.
Nutrición y recetario · Desayunos
Pauta nutricional centrada en ordenar la primera comida del día, sostener estabilidad glicémica desde temprano y abrir la mañana con coherencia. Tres recetas de desayunos que anclan el ritmo, sostienen la curva del cortisol y preparan al cuerpo para el resto del día.
Bitácora para habitar
Esta primera semana recibes una bitácora diseñada especialmente para acompañar las cinco semanas del proceso. Es un cuaderno guiado con reflexiones, preguntas y espacio para tus respuestas, pensado para que escribir sea parte del trabajo —no un agregado—. Escribir lo que el cuerpo va registrando ayuda a sostener la escucha, observar lo que cambia y volver a ello en otros momentos. La bitácora queda contigo como mapa íntimo de este recorrido.